El nuevo Reglamento (UE) 2026/1818, relativo al bienestar de los perros y los gatos y a su trazabilidad, refuerza el papel de los profesionales veterinarios como figuras clave para garantizar el bienestar de estos animales y favorecer la correcta aplicación de las nuevas exigencias europeas.

La norma reconoce expresamente que los veterinarios se encuentran en una posición especialmente adecuada para asesorar a los operadores y contribuir a mejorar el bienestar animal en los establecimientos de cría, venta y refugios. Por ello, determinados establecimientos deberán recibir una visita de bienestar animal de un veterinario durante el primer año de aplicación del Reglamento o desde la notificación de un nuevo establecimiento.

Además, el Reglamento establece que al menos uno de los cuidadores de los establecimientos deberá contar con formación sobre sus requisitos de bienestar y sobre las recomendaciones científicas y técnicas actualizadas. La propia norma contempla la colaboración de las autoridades competentes con asociaciones veterinarias e instituciones educativas para desarrollar programas de formación de calidad y con base científica.

Nuevas exigencias de bienestar

El Reglamento establece por primera vez un marco común de la Unión Europea para el bienestar de perros y gatos criados y mantenidos en establecimientos con fines de comercialización. Las normas abarcan aspectos como la alimentación y el agua, el alojamiento, la atención sanitaria, el ejercicio, la socialización y las necesidades conductuales de los animales.

La normativa se basa en el enfoque de los «cinco dominios» del bienestar animal, que contempla la alimentación, el entorno físico, la salud, las interacciones conductuales y el estado mental.

Entre las medidas contempladas se encuentra la prohibición general de mantener perros y gatos en contenedores, salvo determinadas excepciones, así como la obligación de proporcionar espacios adecuados de descanso, ejercicio y socialización. Los perros mayores de ocho semanas deberán disponer diariamente de acceso seguro al aire libre o ser sacados a pasear durante un mínimo combinado de una hora.

Una cría más responsable

El Reglamento también introduce requisitos destinados a prevenir problemas de salud y bienestar asociados a determinadas prácticas de reproducción.

Se prohíbe la reproducción entre determinados familiares próximos y se exige que las estrategias de cría eviten características que puedan tener consecuencias negativas para la salud y el bienestar. En particular, los animales que presenten rasgos de conformación excesivos deberán quedar excluidos de los programas de cría.

Asimismo, determinadas intervenciones que alteran la apariencia o el comportamiento de los animales, como el corte de orejas o rabo, solo podrán realizarse cuando exista una indicación veterinaria y por un veterinario.

Más trazabilidad para luchar contra el comercio ilegal

Otro de los grandes pilares de la nueva normativa es la trazabilidad. Todos los perros y gatos deberán estar identificados individualmente mediante un transpondedor y registrados en bases de datos nacionales interoperables. Los cambios de titularidad o responsabilidad también deberán quedar registrados.

Estas medidas buscan conocer el origen de los animales, facilitar los controles oficiales y combatir las prácticas fraudulentas y el comercio ilegal, especialmente en un contexto en el que una parte importante de la comercialización se realiza a través de internet.

En este ámbito, el Reglamento prevé además que los compradores puedan comprobar la autenticidad de la identificación, el registro y la titularidad de los animales anunciados online mediante un sistema de verificación desarrollado por la Comisión Europea.

El veterinario, una figura esencial

El nuevo marco europeo sitúa así al veterinario en una posición fundamental para avanzar hacia un modelo basado en la prevención, el asesoramiento científico y la protección del bienestar animal.

La aplicación efectiva de estas medidas permitirá reforzar la protección de perros y gatos, mejorar la transparencia del mercado y ofrecer mayores garantías tanto para los animales como para los ciudadanos que deciden incorporarlos a sus hogares.

Bienestar animal, trazabilidad y tenencia responsable avanzan de la mano en el nuevo marco europeo.

Tienes toda la información aquí