La tenencia responsable comienza cuando se decide tener un animal de compañía y se conoce lo que esto implica.
Antes de actuar, pregúntese:
- ¿Puede adquirir el compromiso para 10 ó 15 años?
- ¿Cuál es la especie que más se adecua a la forma de vida de la familia? ¿Perro o gato?
- ¿Todos los miembros de la familia están de acuerdo en tenerlo? ¿Hay problemas de salud en la familia, alergias, discapacidades físicas?
- ¿Puede llevarlo a vivir en el sitio donde habitan? ¿Qué espacio tendrá, en qué lugar de la casa vivirá?
- ¿Quién será el responsable del animal? ¿Puede atenderlo, tiene tiempo para sacarlo a caminar, para acompañarlo?
- ¿Puede cubrir económicamente sus necesidades: alimento, veterinario, vacunas, correas, juguetes, medicinas, elementos de higiene?
- ¿Está dispuesto a cumplir con las normas de convivencia en sociedad?
- ¿Se ve capaz de afrontar los problemas que se presenten (emergencias de salud, inconvenientes de comportamiento)?
- ¿Qué va a suceder con él en vacaciones?
- ¿Hay otros animales en casa, lo aceptarán?
