Una colonia felina está compuesta por un grupo de gatos que viven en libertad en una zona concreta de la ciudad. Estos gatos han nacido y crecido en la calle, por lo que no pueden ser reubicados en un hogar de manera sencilla.
Las colonias felinas urbanas desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ecológico de la ciudad. Su gestión adecuada es clave para garantizar el bienestar de los gatos y la convivencia con los ciudadanos.
